Deporte Risaraldense

El peor Pereira de la historia

Hace algunos días me encontré en el primer piso del Palacio Municipal con mi buen amigo Jairo Vélez, un reconocido periodista de nuestra ciudad quien con una sonrisa me compartió el diseño de su libro sobre la historia del Deportivo Pereira. El equipo que representa a la hermosa capital de Risaralda no ha ganado nada, actualmente se resigna a jugar en segunda división, pero sin embargo al ver esas imágenes y relatos cargados de lindas historias, entendí porqué los pereiranos llevamos con orgullo en el alma el cariño por esta institución.

Las constantes disputas entre Vidriocol y Otún en 1944 hicieron que un miembro de la policía buscando la paz y la sana convivencia uniera a todos los jugadores en un equipo llamado Deportivo Pereira. En 1949 comenzó su participación en el fútbol profesional, siendo por primera vez protagonista en 1952 cuando ocupó el tercer lugar.

Es lo máximo que ha logrado el Pereira, un tercer lugar en algunos campeonatos, siendo el año de 1982 el más importante, donde los expertos y quienes vieron el onceno de Quintabani, Cierra, Aguirre, entre otros, manifestaron que ese equipo debió ser campeón. El único título del Pereira lo logró en el año 2000 donde los jóvenes de la región ayudaron regresar el equipo a la A ganando el torneo de segunda división.

En pocos minutos aprecié cada una de las imágenes del Mora Mora, Chila, de los paraguayos que hicieron historia, peruanos, del goleador Casimiro Ávalos, el padre Valencia, y tantos jugadores y personas recordadas a lo largo de 70 años, que me ilusioné con que en el 2014 la historia pudiera cambiar y yo pudiera seguir los pasos de Jairo y relatar a los incansables hinchas una historia más feliz, iluminada con un título de primera y una participación internacional.

Despedí con alegría, un abrazo y mucho agradecimiento a Jairo Vélez por compartir su logro conmigo, pero esa ingenua felicidad me duró poco cuando conocí el Pereira que nos podía devolver la esperanza en 2014, un equipo frío, con refuerzos absurdos, jóvenes que poco se parecen a los Hernán Cardona, Rafael Castillo, Francisco Franco, y otros que se destacaron en el 2000.

El Pereira de los 70 años es sinónimo de vergüenza, de lágrimas, un equipo que alejó hasta a los más fieles del estadio, una institución que entierra cualquier esperanza, sus pocos goles ya no se celebran, al final la historia en el ascenso será la misma, fuera de los 8 y bajo la amenaza de la desaparición.

Tristemente después de escribir esta columna, tendré que llamar a mi gran amigo Jairo, para decirle que su libro tuvo un error, le faltó registrar el peor Deportivo Pereira de la historia.

Columna escrita por ALEJANDRO CARDONA
PERIODISTA DEPORTIVO

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