Deporte Risaraldense

Pereira 70 años: nada que celebrar

Los números redondos en las efemérides siempre llaman la atención. Pereira cumple el próximo miércoles 12 de febrero sus 70 años de vida institucional. Dicen que esa fue la fecha en la que el capitán Gaviria reunió a los jugadores de Vidriocol y Deportivo Otún para sellar un pacto, recogerse en un solo equipo y así acabar con las disputas cada que se enfrentaban. Nada por escrito

Lo que es de absoluta certeza es el primer partido jugado por el Deportivo Pereira que estrenó su nombre oficialmente en un partido contra el Guadalajara de Buga el domingo 12 de marzo: Comenzó mal: perdió 6-5. Hoy, siete décadas luego, va de mal en peor. Por eso, del Pereira – 70 años no hay nada que celebrar. Es como pretender hacer fiesta un 31 de diciembre con la mamá fallecida unos días antes.

El mejor regalo

El mejor regalo que podrían recibir los seguidores de la divisa ‘matecaña’ sería que el señor Alvaro López se hiciera a un lado. Que se debe negociar, vaya y venga, pero sin convertirse en una piedra en el zapato exigiendo una cifra exorbitante. Porque ningún empresario o dirigente del fútbol va a adquirir a precios astronómicos la quiebra que es el Pereira.

Usted se imagina: pagando 10 mil millones de pesos para recibir una institución en liquidación con deudas por 17 mil millones y sin un patrimonio de jugadores que valga la pena, y aparte, tener que asumir el costo de la actual temporada.

¿Qué hicieron en 1996 los directivos de Ferroclub cuando resolvieron entregar el equipo?. No pidieron nada, simplemente se quedaron con los derechos deportivos y económicos de los jugadores. Y ellos si invirtieron, tuvieron nóminas costosas y no recibían nada por participación de televisión. Y se apartaron del camino cuando entendieron que ya eran resistidos.

Don Álvaro parece no darse cuenta de ello o si lo sabe, le importa un rábano. Si quiere al Pereira, entonces lo mejor que puede hacer es dar un paso al costado.

Indignados

La semana que pasó me topé en la calle con un ingeniero amigo quien directamente me dijo: “Y, ¿ustedes, los de la prensa, se van a quedar callados, van a permitir que el señor López haga y deshaga con nuestro equipo?” Y también puso contra la pared a la dirigencia de la ciudad que tampoco hace nada.

De inmediato me acorde de aquellas dos grandes jornadas en que la prensa deportiva de Pereira mostró todo su peso. En el año 1974 cuando el alcalde Iván Marulanda pretendió que los periodistas pagáramos la entrada al estadio. Los micrófonos se silenciaron y las plumas no escribieron durante tres partidos. Y luego, en 1996, cuando esos mismos micrófonos con el respaldo de la prensa escrita y la televisión se unieron en cadena en la plaza de Bolívar para solicitarle a los directivos del Ferroclub que entregaran el equipo: y lo entregaron, pese a que el extinto señor Gaviria intentó enfilar baterías contra la prensa.

Y, hoy qué?. Me temo que nada. Razón tiene mi amigo el ingeniero.

 COLUMNA ESCRITA POR HUGO OCAMPO VILLEGAS

PERIODISTA DEPORTIVO

 

 

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