Deporte Risaraldense

Los hermanos Uribe, juntos por la gloria

Viviana Andrea de  23 años y  Luis Felipe Uribe de 19, son los hermanos que han llevado el nombre de Risaralda y de Colombia a lo más alto en las competencias de clavados nacionales e internacionales.

Han participado en distintos eventos de gran magnitud. Viviana Uribe ha representado a Risaralda en Juegos Nacionales y a Colombia en suramericanos, centroamericanos, panamericanos y mundiales. 

 Por su parte el hermano menor, Luis Felipe, a su corta edad ya ha disputado medallas en suramericanos Junior, de la juventud y de mayores, así mismo en panamericanos y mundiales. Ahora, ambos están peleando la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Los hermanos han sido siempre un apoyo el uno para el otro, y el Suramericano de Argentina, no será la excepción para que se motiven mutuamente en competencia. Viviana dice que: “siempre al momento de competir nos aconsejamos y nos deseamos muchos éxitos y es gratificante poder tener resultados con él y ese apoyo va ser muy fundamental este suramericano”. 

De igual manera Felipe dice que: “estar con ella es un privilegio, porque es el apoyo  familiar y nos  entendemos perfectamente en competencias respecto a lo que hacemos en el deporte, podemos conversar de todo lo que sentimos”.

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Los padres de Luis Felipe y Viviana son muy reconocidos en las Piscinas Olímpicas. El padre, Don Luis Alberto ha trabajado varios años como técnico  en mantenimiento de este escenario icónico de la ciudad y la madre, María Mercedes, es quién tiene la cafetería de las piscinas y es reconocida por su sazón.

Debido a esto, al ser la mayor,  la primera en desarrollar un gusto por el agua, fue Viviana, quien desde los 6 años ha practicado la disciplina de los clavados, sintiéndose atraída por las vueltas en plataformas y trampolines que se dan en este deporte.

Siguiendo el ejemplo de la hermana mayor, cuando Felipe tenía 5 años, comenzó a practicar los clavados. Sus padres vieron la necesidad de que aprendiera a nadar, ya que vivían en un sitio debajo de las gradas de las piscinas y esto podía significar un peligro si Felipe no se defendía en el agua.

Antes de entrar de lleno a los clavados, Felipe practicó natación, triatlón y subacuáticos, pero solo realizaba los ejercicios físicos, ya que a la hora de nadar sentía miedo, pero viendo a su hermana entrenando clavados, quiso comenzar a realizar las figuras en el aire y empezó, con un flotador, a hacer clavados sin saber nadar.

De los dos hermanos, Felipe se destacó menos durante la niñez, fue  hasta sus 10 años que comenzó a desarrollarse físicamente que comenzó a destacarse y a tener participaciones representativas en juegos nacionales y competencias entre departamentos, tal como lo venía haciendo Viviana.

Un hecho importante en la carrera deportiva de ambos, fue comenzar a ser entrenados por César Zaldívar desde el 2015, ya que antes habían tenido entrenadores que desarrollaban mucho la fuerza, pero el profesor Zaldívar les agregó técnica a sus clavados, con los que se han destacado en el país y han hecho significativas apariciones en mundiales.

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Saltos dorados

Viviana recuerda los Juegos Nacionales 2019 como una de las competencias más importantes desde lo personal, ya que tuvo el acompañamiento de su familia, que para ella siempre ha sido un soporte para su carrera y logró hacer historia rompiendo marcas desde la plataforma de los 10 metros.

Por otro lado, Felipe le tiene gran aprecio a su medalla conseguida en estos Juegos, pero recuerda su experiencia en el mundial de Rusia 2016, porque según él: “fue como un sueño”.

Al entrar a la semifinal, el entrenador Zaldívar, mirando las bases del pódium, le dijo: “yo lo quiero ver a usted ahí” y superando los nervios con el apoyo de Zaldívar, logró conseguir una medalla de plata, que para él fue un gran paso, ya que dejó por lo alto, no solo el nombre de Colombia, sino el de Risaralda.

Durante la pandemia

Pese a la pandemia, estos hermanos han trabajado y entrenado para conseguir clasificar al suramericano, desde el 2019 han tenido la mente puesta en él, trabajando la preparación física y mejorando sus marcas, con aras también de participar  en la copa mundo de Tokio, que se disputará en abril de este año y que dará puntos de clasificación para los olímpicos.

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Aunque para conseguir estas clasificaciones debieron entrenar fuera de su hábitat natural, que es el agua, durante la cuarentena y esto cambió el modelo de preparación, ya que los clavados son una modalidad muy técnica, que incluso requiere instalaciones especiales para trabajar en tierra lo que se hace en agua,  incluso cuando pudieron regresar a las piscinas los planes de entrenamiento se tuvieron que modificar para recuperar el nivel que ya tenían, según Viviana: “Los entrenamientos siguieron, pero de una manera más técnica y hacia preparación física, cuando volvimos a las piscinas hubo cambios en los entrenamientos, ya que no podíamos realizar muchos ejercicios que acostumbrábamos realizar antes de la cuarentena”

Para Felipe: “Fue complicada la preparación porque la pandemia fue un freno en seco que nos cogió desprevenidos, y después al volver al agua fuimos de los últimos en el país en volver a entrenar y se hizo difícil porque teníamos el chequeo selectivo para competencia muy cerca, y prácticamente teníamos que empezar de cero, por lo que  hubo que acelerar procesos”.

Momentos difíciles

Aunque la pandemia no ha sido la única dificultad que han vivido, Luis Felipe recuerda 2012 como uno de sus años más difíciles practicando los clavados, ya que ese año sufrió una fractura de radio y cúbito, y  esto hizo que por un momento quisiera dejar el deporte a un lado, pero gracias al apoyo de sus padres, tuvo la confianza de retomar y de hacer un esfuerzo que se ha reflejado en las competencias.

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Por su parte Viviana, también sufrió un accidente participando en otro suramericano, este incidente la sacó de la competencia y ella recuerda que: “fue un bajón bastante fuerte en mi carrera ya que había pasado en un evento internacional” pero también tuvo fortaleza y  pudo levantarse y ahora dice que está en el mejor momento de su carrera, justo cuando está en pleno proceso de ciclo olímpico.

En cuanto a los apoyos, estos deportistas han contado con el respaldo  de los programas que la Gobernación de Risaralda tiene para deportistas de alto rendimiento, y los incentivos que reciben para ellos han sido importantes y un motivador a la hora de estar en competencia.

Las expectativas de estos dos jóvenes clavadistas son altas, Viviana manifiesta: “espero dar lo mejor de mí y subirme al pódium”  y ambos deportistas esperan representar al país en Juegos Olímpicos y traer muy buenos resultados para tener el orgullo de salir adelante a pesar de las dificultades y de dejar el nombre de Risaralda en lo más alto.

Finalmente, estos deportistas dejan un mensaje para motivar a los niños y a los jóvenes a practicar los clavados:

“Este es un deporte muy diferente a lo que se ve, que requiere mucho trabajo y disciplina  y va a ayudar a las personas a afrontar las dificultades de la vida”, indica Felipe; mientras Viviana dice animosamente que, “clavados es un deporte donde experimentas muchas emociones, es un deporte que te enseña a tomar riesgos y ser valiente y esto lo hace muy especial ya que lo podemos aplicar a nuestras vidas”.

Por: Diego Vélez. Estudiante Comunicación Social y Periodismo Universidad Católica de Pereira. Capítulo de aspirantes Acord Risaralda.

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