Deporte Risaraldense

David Céspedes regresa con la mira puesta en Tokio 2021

El deporte de la natación es uno de los que ya ha presentado los protocolos de bioseguridad para reactivar la disciplina. Si bien aún no se ha dado una fecha de regreso segura, ya que falta la aprobación de uno de los ministerios a estos protocolos, se estima que la reapertura del escenario está próxima a darse.

Uno de los temas que preocupa para la reactivación es el rendimiento y la capacidad física que tendrán los deportistas, luego de haber pasado casi 4 meses sin entrar al agua. Si bien todos los deportes presentan dificultades, para la natación hay un panorama más difícil porque han pasado todo este tiempo fuera de su medio que es el acuático.

“Según algunos entrenadores nacionales, los músculos adquieren una contextura diferente fuera del agua que no es apta para estar en esta y moverse con tanta soltura”, afirmó Alexandra Valencia, presidente de la Liga Risaraldense de Natación.

La Federación Colombiana de Natación suspendió todas las competencias hasta agosto, pero como los aplazamientos se han extendido es incierto si se realizarán competencias este año.

Bajo este contexto, David Céspedes, uno de los nadadores risaraldenses más destacados en los últimos años, ha seguido entrenando y trabajando con una meta clara: Ir a Tokio 2021. El deportista se encontraba sancionado por un supuesto dopaje hasta agosto de este año, fecha para la cual los juegos ya habrían pasado, pero con el aplazamiento, ha surgido una nueva posibilidad de su participación en el certamen.

Si bien también se suspendieron dos paradas mundiales de piscina corta, en Tokio y Singapur, respectivamente, en las que él iría buscando marcas mínimas para el mundial de piscina corta en diciembre, ahora busca lograr la marca mínima necesaria para ir a Tokio 2021.

Entrenando desde casa

A pesar de la contingencia, David ha podido seguir entrenando desde su casa, ya que puede contar con los medios necesarios para esto.  “Nunca paré, tuve la posibilidad y la fortuna de tener piscina, esta mide 11 metros y yo la uso como de 10 metros y hago mis entrenamientos diariamente, como si estuviera entrenando en piscina de 50 metros, la diferencia es que debo dar más vueltas  pero por lo menos estoy nadando, además hago trabajo de fuerza y series que mi entrenador me ha enviado para mantener mi nivel y poder dar buenos resultados en el futuro”, dijo el deportista.

Por otro lado, reconoce que para un nadador que no cuente con estos medios es difícil la reactivación. “Para una persona que en su trabajo invierte sacrificio y disciplina y está acostumbrado a sentir el peso del entrenamiento es complicado, están acostumbrados a sentir el entrenamiento y tratan de compensar desde lo físico pero no se va a sentir de la misma forma, se puede perder mucho en sensibilidad, fuerza y capacidad aeróbica, de hecho por eso los nadadores siempre tomamos vacaciones cortas”, manifestó.

Mientras tanto, él se sigue preparando para volver de la mejor manera posible, realiza entrenamientos lunes a sábado, 5 horas diarias, de las cuales 2 son de trabajo físico, 2 en el agua y 1 de estiramientos, y finalmente los sábados cambia de actividad, ya que solo  camina o trota.

Sus principales objetivos son clasificar a Tokio 2021, si embargo, también tiene su mentalidad en los Juegos Nacionales de 2023, que serán en el Eje Cafetero: “Hay que trabajar bastante para eso, quiero hacer historia en los dos eventos, y también hacer un buen ciclo olímpico de 2021 a París 2024”, afirmó.

Prueba superada

Respecto a su sanción dice que fue complicada la situación. “Traté de apelar, de demostrar que no lo había hecho con intención y nunca lo hice para afectar mi rendimiento ni mejorar. Siempre he creído que de forma reglamentaria se puede salir adelante y lograr muy buenos resultados.

“Traté de demostrar que fue intoxicación por un medio externo. Lo de Farah ayudó mucho porque evidenció que uno de los principales problemas con este tema era el consumo de carne, yo fui uno de los primeros casos pero al fin y al cabo cumplí la sanción y todo se cuadró para mí, obvio perdí muchos eventos pero me ayudó a fortalecerme y prepararme de la mejor manera trabajando por lo que realmente quería. La prioridad eran los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y por esta situación y lo que ha venido pasando, gracias a Dios se aplazaron”, indicó.

Uno de sus mayores deseos era tener la posibilidad de estar en los Juegos Olímpicos y manifiesta que es inevitable no pensar en eso para seguir trabajando e ir por ese objetivo que tanto desea.

Por último, hablando de la natación en Risaralda dijo que, “está buena y se proyecta bien para los próximos años, hay una buena base, buenos entrenadores, en definitiva tenemos un gran grupo y seguramente vamos a ver buenos resultados.”

Por: Diego Fernando Vélez
(Estudiante de Comunicación Social y Periodismo – Universidad Católica de Pereira)

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