Deporte Risaraldense

Este equipo invita a tener fe

Cortesía Dimayor.

Pocos éramos los optimistas y debo reconocerlo, para el partido que se igualó 1-1 de visita ante Santa Fe, jugando nuevamente bien pero sin efectividad en el frente de ataque.

De La Rosa, tan cuestionado, pudo haber salido en hombros si hubiera convertido el segundo que tuvo a su disposición y despilfarró. Para abonarle, el bonito gol que convirtió después de haber malogrado otra opción.

Más de treinta partidos del equipo cardenal sin perder en Bogotá, sumado al buen fútbol que practica, eran antecedentes para no creer en que se podía ganar aunque los Matecañas mostraban recuperación en los últimos partidos pero los resultados eran contrarios a ese buen fútbol de los últimos choques.

Una vez más y como contra América, Junior y Equidad, Pereira le jugó de tu a tu a Santa Fe al punto de hacerlo ver confuso en su propuesta y a dos minutos de ganarle el partido, lo cual no fue posible por una desconcentración del lento y paquidermico Diego Peralta.

No entiendo cómo sigue siendo titular un jugador tan limitado para correr, desplazarse y saltar. Ni un solo gol de cabeza ha convertido, eso si, le han hecho varios goles por su limitación física y de saltabilidad. Un líder lo es con fútbol y actitud y no con hablarle duro a sus compañeros o responsabilizarlos de los goles en contra como se le ha visto.

Chicó sigue sumando

Si bien la victoria de Chicó que sigue en su racha sumatoria, obligaba a ganar al Pereira, los dirigidos por Alexis Márquez y Rubén Darío Zapata lo hicieron todo para ganar pero nuevamente la victoria les fue esquiva.

Nada que reprocharle al cuerpo técnico que planteó bien el partido, hizo las variantes de manera oportuna buscando mantener la diferencia, excepto el cambio por Delio Ramírez que no lo entendí sobre todo porque Piedrahita jugaba bien y el equipo necesitaba mayor fortaleza física para marcar y Delio no marca, los talentosos con el balón no saben marcar y en especial porque Santa Fe era el dueño de la pelota y había que quitársela.

También resaltar al grupo de jugadores que lo dejaron la piel en la cancha excepto Peralta que sigue sin justificar su contratación. Danny Cano se ha convertido en su respaldo continuo y salvación; quien lo creyera, Cano es uno de los jugadores de mejor nivel en el equipo cuando se pensó inclusive en su salida. También me sigue preocupando el nivel del arquero Castillo, que sigue siendo inseguro en el juego aéreo y duda mucho a la hora de salir.

Santa Fe no aprovechó esas dudas por fortuna, aunque se le reconoce que el mano a mano es su principal virtud y salvadora en varios partidos. El fútbol que hoy exhibe el Pereira invita a mantener la fe porque solo son dos puntos de diferencia con Chicó y cualquier cosa puede pasar.

Recordemos lo que ocurrió en el año 2003 en Medellín cuando requería de varios resultados y todos se le dieron para ingresar a los 8 de ese año. Si bien la película no se puede devolver, si seguimos lamentando el tiempo perdido no solo en la contratación del inexperto y sin antecedentes, técnico Artigas, sino en la demora para su salida así como haber desmantelado ese equipo que dirigió la pareja Márquez – Zapata en la liguilla de fin de año.

Error craso del Señor Candamil quien demostró que de fútbol sabe muy poco y desconozco si algo de responsabilidad le cabe al gerente Héctor Fabio Ospina en las decisiones tomadas y ampliamente cuestionadas por quien escribe estas líneas.

Para finalizar, confiamos en el buen fútbol de los últimos partidos del Pereira que lo lleven a una victoria ante el DIM para mantener intacta la posibilidad de pelear porque Chicó vuelve a jugar de local ante Pasto. Y un dato no menor: no me he sentido representado por los colores que ha utilizado últimamente el equipo en Barranquilla ante Junior con un verde parecido al de Nacional o el último azul o gris que uso ante Santa Fe cuando pudo haber lucido el amarillo y rojo que representa los colores de nuestra amada ciudad.

No faltará quien diga que los colores no juegan y es cierto o que los equipos europeos cambian de colores y digo eso son ellos, pero los pereiranos tenemos sentido de pertenencia por nuestros colores amarillo y rojo los cuales amamos.

Respeto opiniones en contrario.

Las opiniones aquí expresadas no comprometen al medio y son exclusivamente responsabilidad del autor.

Por: Humberto Franco Buitrago

Periodista y abogado.

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