Deporte Risaraldense

El salto de Jean Carlos Mosquera hacia la gloria

Jean Carlos Mosquera Asprilla es un atleta que está preseleccionado para el Campeonato Mundial de Atletismo Sub-20 de Nairobi 2021 y para el Mundial Sub-20 Cali 2022. Junto a Angie Melissa Palacios es una promesa del atletismo risaraldense.

El equipo de la Liga Risaraldense de Atletismo,  junto a su entrenador Johan Arévalo, se encuentra concentrado en Ibagué,  donde se preparan para lograr las marcas necesarias para clasificar a los campeonatos más prestigiosos del atletismo. “Con Angie ya cumplimos un objetivo importante que es el Suramericano, esperamos competir allá y estamos en búsqueda de la marca para los Olímpicos y con Jean Carlos Mosquera, esperamos lograr las marcas necesarias  para los mundiales, actualmente para el de Nairobi 2021”, dijo el entrenador.

Su historia

Jean Carlos tiene 17 años, nació en Pereira el 22 de enero de 2004, y es el menor de  6 hermanos, con los que creció en el barrio el Dorado. Vivía con su madre y sus hermanos, hasta que la hermana mayor creció y decidió irse de la casa, mientras su madre debió salir del hogar para conseguir dinero para sus hijos, y empezó a trabajar lejos de casa, por lo que constantemente viaja y está por fuera largos periodos de tiempo, dejando al atleta a  cargo de sus hermanos.

“Mi mamá compra productos en Pereira los vende en el Chocó, en el pueblo de donde es ella que se llama Bravara, es un pueblito muy muy lejos y para llegar toca caminar mucho, pero ella vende cosas allá y pues le va bien”, manifiesta Jean Carlos.

La vida como atleta de Jean Carlos comenzó en el colegio donde se graduó, el Inem Felipe Pérez, donde al inicio de cada año, realizaban pruebas de velocidad y saltos a los estudiantes, pruebas en las que él tuvo unos resultados excelentes, llamando la atención del profesor Manuel Ramos, quién lo esperó y a la salida del colegio lo invitó por primera vez a participar en unos Juegos en la Universidad Tecnológica, pero como es común en el camino del héroe, antes de comenzar su aventura hay un rechazo al llamado: “yo le dije si, si, si yo voy, pero yo no fui por allá, a mí me dio como pereza”, recuerda el saltador.

En el año siguiente,  le volvieron a hacer las pruebas y esta vez le fue mejor, por lo que el profesor le insistió para que entrara al atletismo porque era bueno, entonces esta vez sí aceptó el llamado a la aventura y fue a participar en un campeonato municipal, donde salió ganador en salto largo.

Con 13 años, luego de ganar aquel campeonato, el profesor Ramos, con el apoyo de la profesora Miriam Cristancho,  comenzó a entrenarlo en el mismo colegio, donde había un pequeño foso de tierra  con un recuadro  en el que podía practicar sus saltos, además, iban a entrenar a la UTP los sábados.

Un tiempo después, participó en un departamental de intercolegiados, donde saltó pero perdió la competencia al colocar las manos atrás para levantarse, así que se dijo así mismo “el otro año me voy a poner las pilas”. Y así fue, porque tras pasar el departamental, fue llevado a un regional en Cali, donde saltó 5. 95 metros, logrando clasificar al Campeonato Nacional, y siendo convocado por el profesor Johan Arévalo, para comenzar a entrenar en la Liga Risaralda.

Un importante proceso

Lleva casi 3 años en la Liga de Risaralda, donde desde el primer día fue bien recibido, al entrar conoció a Angie Palacios, después entro Junior Palacios y con el tiempo, más gente fue uniéndose a la Liga, incluyendo a Fredy, un marchista que es el mejor amigo  de Jean. Además su relación con el entrenador, ha sido buena desde el principio: “él nos quiere mucho, a veces toma decisiones raras, pero es por el bien de nosotros”,  dice con aprecio.

Desde que comenzó su carrera de atleta, el apoyo de su familia ha sido indispensable, su papá lo ha apoyado desde Cali, donde vive, y su madre, ha dejado su casa para poderle ayudar más, hecho que Jean Carlos aprecia y valora: “ella decidió irse a trabajar allá en el Chocó, a vender productos,  quedándose allá y esa caminada es muy dura, yo que he ido por allá, son como unas 4 horas subiendo loma, y sé que es muy duro, esa caminada ella se la pega cada mes o cada menos, para llevar plata a la casa, por eso le recalco mucho el esfuerzo  a mi mamá”, manifiesta Jean.

Mientras tanto, la relación con sus hermanos es muy buena, ha vivido con ellos todo el tiempo y cuando no ha estado su mamá, según él, ellos son muy relajados, pero  eso sí, son muy estrictos con sus  entrenamientos, “ellos me dicen que si yo no voy, le dicen a mi mamá, y yo les digo  pues bueno tranquilos, pero si me la llevo muy bien con ellos” afirma.

Buenos resultados

A sus 15 años, Jean Carlos logró saltar 6.50 metros en un regional en Medellín, y estando en el Campeonato Nacional de Ibagué, consiguió hacer marca nacional, con un salto de 7.24 metros, pero no le homologaron el record nacional, ya que no tenía cinta metálica de la Federación Colombiana de Atletismo.

En el 2019  iba a intercolegiados en Bogotá para rectificar su marca, esta vez ya con la cinta metálica, sin embargo venía de una preparación en Barranquilla, donde había mejorado su velocidad,  pero su carrera de aproximación para saltar no le estaba dando, ya que se sentía incómodo  y estaba repicando al entrar. Una vez en competencia en Bogotá, iba a dar su quinto salto, pero cayó con demasiada fuerza y se fracturó la cresta iliaca y no pudo terminar la competencia. “Yo realmente no pensé que me fuera a recuperar de eso, luego de esa fractura uno queda con la duda de si va a sanar bien o si quedan secuelas, pero por ahora no me ha quedado nada”, manifiesta el atleta.

Tras recuperarse de su lesión, vino la pandemia y por ende, la cancelación de competencias, además Jean Carlos se encontraba durante esos primeros meses de Covid, acompañando a su madre en el Chocó, lo que le causó dificultades, ya que no podía realizar sus trabajos técnicos, que para un saltador son muy necesarios para no olvidar sus movimientos para saltar, y los trabajos como correr o trotar no le permitían sostener su ritmo, por lo que la pandemia fue una época difícil para él.

Por suerte, pasó la etapa más crítica del virus, y Jean Carlos pudo volver a una competencia en Ibagué, “me sentí como recién iniciado, volviendo a empezar, pero pude hacer  6.50 en esa competencia, más o menos, no estoy muy seguro”, afirma.

La Liga Risaraldense de Atletismo, inició su preparación de temporada entrenando en la Virginia y Santa Rosa, además tuvo una concentración en el páramo hasta el 28 de diciembre del año pasado, actualmente  se encuentra en concentración en Ibagué, debido a que la Universidad Tecnológica de Pereira no ha abierto sus puertas, y la pista de atletismo aún está en espera. El único sitio que tenían cerca para entrenar, era en Santa Rosa, pero debido a las lluvias frecuentes allí, el foso era inhabilitado y no se podía entrenar bien.

En su última competencia, Jean Carlos  hizo un salto de 6.71 metros,  pero regalando  toda la tabla, porque ni siquiera la tocó.  “Regalé el chance de ir a un Suramericano de mayores, solo por no tocar la tabla, eso me dio mucha piedra y aquí  en Ibagué, pues no estamos con dinero de la Liga, sino con dinero de nosotros y desperdiciar esa oportunidad,  pues me da ira”, dice Jean Carlos que espera reponerse y lograr su marca para clasificar al Mundial de Nairobi, que es de 7.58 metros, además espera romper el record nacional, que está en 7.64 metros en la categoría Sub 18 y en 7.69 metros en la categoría Sub 20. “Yo sé que con 7.70 hago todo y también sé que perfectamente lo puedo hacer”, dice con seguridad el deportista.

Sacrificio por los objetivos

Para lograr sus marcas, él deja todo su esfuerzo en los entrenamientos, lo primero que hace al comenzar es olvidarse de todo, de su problemas o de sus diferencias con los demás, así logra concentrarse.

“Mientras entreno me tengo que  concentrar, lo mismo pasa en competencias, no tengo que pensar en nada más, sino en que ya estoy entrenando y la voy a dar toda y voy a seguir luchando, yo sé que a veces duele mucho, cansa mucho, pero son segundos o minutos de sufrimiento y dolor, por años que yo sé que van a ser de gloria”, declara Jean con entusiasmo.

Jean Carlos ha sido uno de los beneficiados del programa Deportista Apoyado de la Gobernación de Risaralda, dice que el programa es muy bueno porque les da la mano a los atletas de Risaralda, y que para él personalmente es importante porque es un alivio para su mamá. “Así no le toca estar trabajando tan duro y no tiene que sacar tanta plata para poder ayudarme con los pasajes, con la comida… porque soy apoyado”, afirma.

Sus aspiraciones son competir en Nairobi, que según él, sería un regalo del atletismo, ya que podría conocer otro país con todo pago, y su única obligación sería disfrutar la competencia, eso lo motiva en su deporte. Su sueño es batir el record mundial que lo tiene el estadounidense Mike Powell con  8.95 metros y de paso, espera  clasificar a unos Juegos Olímpicos.

Su mensaje final es que “el deporte es lo mejor que uno puede hacer diariamente eso lo libera de estrés, lo mantiene sano, con vida. El atletismo importa, se ven los resultados, por ejemplo yo voy a Nairobi y me gano una medalla, eso va a ser reconocimiento para Pereira y para Risaralda, porque yo soy de ahí y por eso es importante el apoyo”.

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