Deporte Risaraldense

De vetos a la prensa y corrupción

La otra opinión

 

En la semana que terminó trascendieron dos hechos –uno que nos tocó- en el mundillo futbolero, pero afuera de las canchas: uno, el silencio por el que optaron frente a la prensa los actuales manejadores del Deportivo Pereira y su técnico y dos, el escándalo de coimas al interior del club Santa Fe.

Vetos a la prensa y corrupción, nada nuevo. En el Pereira, la primera se conoce aún desde la época de los años cincuenta cuando los paraguayos decidieron no darle entrevistas al periódico El Diario por críticas a uno de los suyos, Vicente Sánchez. Y la segunda, campea en el fútbol colombiano desde la década de los sesenta cuando afloraron en Medellín las mafias apostadoras y que hoy va ligada a los empresarios y su negocio redondo.

El divorcio con la prensa
Indagando entre mis colegas, pues yo ando alejado del día a día del Deportivo Pereira, los motivos del divorcio con la prensa aluden entre otros casos al comentarista que pregunta a gritos, lo que ofende los oídos del técnico Hernán Lizzi y los hirientes calificativos de otro que agobian al dúo dinámico encargado de la liquidación de Corpereira.

Que hablen los resultados decía mi colega Julián Muñoz. Si, pero también el señor Lissi en las ruedas de prensa. Esa es su obligación como técnico del Deportivo Pereira. Si no sale a los micrófonos y grabadoras en la semana, ese es su problema y está en su derecho. Pero, como mínimo debe dar la cara luego de los partidos, así no le guste el tonito de las preguntas.

Y debe ir a las ruedas de prensa no para satisfacer a los periodistas –ya sabemos que los técnicos nunca se equivocan- sino para que a través suyo los que pagan la boleta tengan una respuesta a los interrogantes que generan las actuaciones del equipo.

Y en cuanto al silencio de los directivos Candamil y Vásquez, cansados de tantas diatribas, primero aceptemos que aquí cabe una reflexión periodística: no hay necesidad de acudir a ciertos términos peyorativos para ejercer la crítica y en Colombia, lamentablemente, muchos gustan de ciertas expresiones rimbombantes y grandilocuentes para opinar. Aun así, me parece una actividad equivocada, aparte que en la tarea que tienen entre manos su deber es brindar constante información porque el Deportivo Pereira es asunto público.

Y la verdad… muchos, pero muchos, estamos también cansados de esta interinidad en la administración del Deportivo Pereira. Y lo grave, no sabemos por cuánto tiempo más.

Sobre la corrupción
Y con respecto al escándalo del Santa Fe, hace rato que eso viene ocurriendo en el fútbol colombiano.

Las comisiones siempre han estado ahí. Primero en las negociaciones entre directivos de club a club. Luego se incrementaron con la aparición de los empresarios que invitaron a esa fiesta a los entrenadores y ahora, lo más preocupante, es que a ella también se colaron por las ventanas los mandos medios, los que trabajan con las divisiones menores de los clubes.

En el fútbol de hoy para que un jugador llegue y se consolide como profesional tiene que pagarle a más de uno, de su bolsillo o del empresario que lo representa. Las comisiones por negociaciones, aceptadas. Pero cobrarle a un jugador para que pueda actuar es una asquerosa práctica que el fútbol debe erradicar. Claro que si por la FIFA llueve…

 

ocampo.jpgPor Hugo Ocampo Villegas

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